Pascua es la solidaridad divina con los crucificados de la historia: los enfermos, los olvidados, los desaparecidos, los invisibilizados, los marginados, las víctimas de genocidios, los despojados por los poderosos, los empobrecidos por sistemas económicos concentrantes…
Pascua es la promesa divina para los renacidos en esta historia: los ejercitantes de la igualdad, los místicos de la fraternidad, los combativos contra la hipocresía y el engaño, los misericordiosos con los débiles y los dignos ante los fuertes, los conscientes de la propia soberanía personal y colectiva que impulsa como semilla el Reinado de Dios…
¡Felices Pascuas para los amantes de la vida, del desorden
fecundo y de la verdad motivante!
¡Felices Pascuas para los que se saben
servidores de los hermanos y dueños de su propio destino!
¡Felices Pascuas para
los que no se rinden y abrazan su cruz para transformarla en árbol de vida!
¡Felices Pascuas para los que entienden qué es verdaderamente la Pascua!
Equipo Directivo
CES de Agostini